Armando

Me gusta correr llamando a Hernan… correr por esa colina de pastos verdes que suben…

Suben suavemente hasta el cielo… y suben… y suben…

Y alli en su pico nevado… en lo alto de todo comienzo a bajar… y bajar…

Bajar esa larga cuesta para tan solo llegar a ese valle…

Ese valle rebozante de ruidos silenciosamente tranquilizadores…

Ruidos de tiernos animales… corderos…cerditos… y regordetes lechones…

Y de esa forma iniciar una frenetica pero encantadora caceria con arco y flechas de paz…

Y luego de tales fiestas alimenticias finalmente acampar con nuestra tienda…

Y bajo un arbol dormir y por siempre dormir… hasta un nuevo real amanecer.

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